sábado, 4 de junio de 2011

Convénceme.

-No puedo.
-¿Qué? ¿Cómo que no puedes? Puedes de sobra.
-Que no, que no puedo.
-Sí, sí puedes.
-No, no puedo, es imposible.
-Es más que probable. Sí puedes.
-¿Seguro?
-Completamente.
-No... no sé, no lo creo.
-Escúchame bien: puedes con eso y mucho más, ¿de acuerdo?
-Lo intentaré...
-No, no lo intentarás, lo harás. Promételo.
-Yo...
-Mírame y promételo.

Levanto la cabeza y aguanto su mirada. Querría decirte tantas cosas, contarle todo lo que pasa en mi mundo... pero ya lo sabe, de alguna forma. Y me hace sentir fuerte.

-Lo haré.

Sonríe. Sonrío. Sonreímos.

2 comentarios:

  1. Dios... en serio... me encanta. Perfecto.
    (lo sé... puede que parezca una opinión exagerada)

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