sábado, 26 de noviembre de 2011

Envíame una armada de corazones de acero.


La necesito.
Necesito su agradable frialdad. Su indiferencia. Su buen criterio.
Necesito que enfríen el revoltijo de lava que se está apoderando de nuestras almas.
Que me encierren. Que me ahoguen. Que me maten.
Que luchen por mí.

Envíame una armada de corazones de acero.


Foto a una de las maravillosas frases que se esconden entre las páginas de La mecánica del corazón, de Mathias Malzieu.

5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. sin el corazon tan solo seriamos máquinas.

    ResponderEliminar
  3. Igual es jugar con un arma de doble filo, que el acero es demasiado inflanqueable.
    Muá

    ResponderEliminar
  4. ¿Qué harás con tantos?
    Me gustó la frase.

    ResponderEliminar